Una respuesta integral ante el COVID-19

Salvador Nieto, Secretario Ejecutivo de CCAD: "Ante el COVID19 es fundamental mantener el equilibrio de los ecosistemas para garantizar la provisión de sus bienes y servicios ambientales"

Ante la emergencia mundial provocada por la Pandemia del COVID-19 el Consejo de Ministros de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) señala que es fundamental mantener el equilibrio de los ecosistemas para garantizar la provisión de sus bienes y servicios ambientales, ya que su degradación y deterioro repercute en el surgimiento de nuevas amenazas y riesgos a la seguridad humana. 

reunion virtualEn una Declaratoria pública el pasado 24 de abril del 2020 y de forma virtual, los funcionarios también indican que la sobreexplotación de los recursos naturales, el cambio de uso del suelo, degradación, contaminación del aire, el suelo y el agua, se suman a los fenómenos hidrometereológicos extremos derivados de la variabilidad y el cambio climático que deterioran la base de los recursos naturales, la vida silvestre y con ello la calidad de la vida de todos los seres vivos. 

Fortalecer y recuperar la economía de la región necesitará hoy más que nunca una estrecha articulación con la gestión ambiental a fin de dar una respuesta integral, eso es justamente lo que se estará impulsando en los próximos meses.

En una entrevista con Salvador Nieto, Secretario Ejecutivo de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), abordó algunos justificantes que dieron origen a la declaración de Ministros de Ambiente de Centro América y Republica Dominicana

Secretario, en la Declaratoria se indica que será primordial generar una articulación con la gestión ambiental para asegurar una respuesta integral ante la problemática del COVID19 ¿este fue el tema que reunió a los ministros para comvocar un encuentro extraordinario?

Efectivamente. La reunión que sostuvieron los ministros el 17 de abril tenía como uno de sus objetivos hacer un balance regional del estado general de las operaciones de las autoridades ambientales de toda la región, los siete países de Centroamérica y la República Dominicana. En esta oportunidad todos  tuvieron el espacio para hacer un recorrido por los principales impactos, y se podría resumir en tres tipos de impacto:

El primer impacto tiene que ver con la realización cotidiana de las actividades propias como resultado de las medidas de distanciamiento social que se han tomado en todos los países de la región. Por todas estas medidas, los ministros señalaron que su actividad operativa se ha visto limitada, lo cual tiene un  fuerte impacto, ya que la programación regular de las actividades que se tenían previstas no solo se posponen sino que algunas de ellas probablemente no se van a realizar.

El segundo impacto que también es muy importante y preocupante es  el tema de la afectación financiera. Hay casos de ministerios (de ambiente) en los cuales una fuente importante del financiamiento con el que realizan las actividades de protección, uso sostenible, conservación de los recursos naturales, medidas de mitigación y adaptación al cambio climático provienen de las diferentes actividades que los ministerios ejecutan; por ejemplo, con la administración de los sistemas de parque nacionales  o áreas naturales protegidas y áreas silvestres protegidas. Entonces, al no tener turistas nacionales ni mucho menos extranjeros tampoco se están generando los recursos que antes se obtenían con el cobro de entradas a dichos lugares. Estos recursos ayudaban a la realización de diversas actividades de los ministerios; se prev que esta disminución de ingresos va a afectar en alguna medida la capacidad de ejecutar medidas en materia ambiental.

El tercer impacto tiene que ver con impacto a futuro. Es claro que va a haber medidas en el futuro -en el mediano y largo plazo- para los programas de medio ambiente y cambio climático, y ahí también es importante empezar a pensar en los impactos post-emergencia del COVID 19.

La apuesta es que los gobiernos puedan planificar el regreso a una “nueva normalidad” donde el rol de los ministerios de ambiente sea clave. La articulación con la gestión ambiental debe de volverse estratégica dentro del programa de recuperación económica que los países van a tener que impulsar.

¿Esta declaración pone más énfasis en la etapa post emergencia que en la etapa actual ante la crisis del CODIV19?

En realidad lo que el Consejo de Ministros está visualizando es que luego de esta situación de distanciamiento social y de paro por disminución sustantiva de las actividades regulares de las sociedades de la región, va a venir también un proceso importante de reactivación, de rehabilitación y de recuperación de los sistemas y de las economías de toda la región.ultimo consejo de ministros presencial en febrero 2020

Y justamente lo que está visualizando el Consejo es el rol de los ministerios de ambiente. Cómo los ministerios van a acompañar una efectiva recuperación económica que no vaya en menoscabo de la gestión ambiental y de los compromisos que se han ido adquiriendo en los últimos tiempos. Me refiero sobre todo aquellos procesos que se impulsan en materia de cambio climático y sobre  acuerdos multilaterales medioambientales en biodiversidad, desertificación, los relacionados con especies protegidas, entre otros que cada ministerio e incluso como región se han adquirido.

Aquí lo que hay que pensar es tal cual lo señaló la señora Inger Andersen, Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente cuando dijo: “…es importante que lo que reconstruyamos, lo que volvamos a construir se construya mejor”. Es decir, tenemos que pensar que esta es una oportunidad para corregir algunas cosas que probablemente necesitan corrección, para hacer sociedades más resilientes, ciudades más resilientes, economías más resilientes, más sostenibles y sobre todo, bajar la intensidad en el uso de fuentes basadas en carbono.

Creo que ese  tipo de realidades motivaron a los Ministros de la región a hacer un énfasis en visualizar estratégicamente la fase post COVID19 como la fase donde se va a requerir un acompañamiento eficaz y permanente de las autoridades de medio ambiente. Lo que están haciendo los ministros es un llamado para que esto se haga de esta manera, y además ponerse a la orden de los de los países y de los otros sistemas de la integración con el fin de acompañar esa reactivación.

 

La Unión Europea ha manifestado su apoyo en la recuperación de la región, tanto reorientando fondos para apoyar la etapa de emergencia como estos procesos de recuperación y rehabilitación. La CCAD particularmente tiene un proyecto de la Unión Europea en el marco del programa EUROCLIMA+ en el tema Gestión del Riesgo por Inundaciones y Sequías. ¿Cómo podrá este proyecto apoyar esta etapa post COVID-19 y estos planes de dinamizar las economías bajo un marco ambiental? 

En realidad los programas y proyectos que se ejecutan en el ámbito de la CCAD y en el ámbito de cambio climático y medio ambiente, por definición, son programas que van a ayudar en esa fase del post COVID-19.

El proyecto que tenemos con EUROCLIMA+ que se basa en incrementar la resiliencia en la sequía inundaciones en la región, es un proyecto que promueve la intersectorialidad en el Sistema de Integración Centroamericana (SICA). En este proyecto estamos participando con otras dos agencias del Sistema; el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres en América Central y República Dominicana (CEPREDENAC) y el Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH). 

Por ejemplo, las actividades de CEPREDENAC han tenido un rol muy activo en la fase del plan de contingencia que ha elaborado el SICA junto con la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Salud. En CEPREDENAC sus actividades van dirigidas a fortalecer sistemas de información sobre la gestión de riesgo. 

Estos sistemas de información, que de hecho ya se han estado fortaleciendo con el proyecto de EUROCLIMA+, son sistemas que se están utilizando no solo para sequías e inundaciones, sino en general para los sistemas de gestión de riesgo de la región. Este es un valor agregado que ya se está generando, lo mismo pasa con CRRH. Está apostándo a un sistema y regional para sequías e inundaciones que en realidad nos va a dar información clave sobre el tema de agricultura, energía, que de hecho en la fase de reconstrucción va a ser clave en todo lo que tenga que ver con la seguridad alimentaria. 

Ya vimos que una de las primeras tareas que se deben garantizar, en una emergencia sin precedentes con la que estamos viviendo, es la seguridad alimentaria. En ese sentido, la información climática es muy importante y nuestro caso también la sequía, uno de los temas fundamentales de la intervención de la CCAD. Tenemos un proyecto piloto de obras de conservación hídrica que van a asegurar el abastecimiento de agua, la primera medida que se toma frente al COVID19, requiere agua en los hogares pero agua también en las comunidades. Los proyectos que estamos haciendo de obras físicas para conservación de agua son proyectos que vamos a seguir ejecutando y que van a contribuir en gran medida.