Hacia un mundo bajo en emisiones y resiliente al clima

Carolina Schmidt, Ministra de Medio Ambiente de Chile: "Una vez que nos recuperemos de esta crisis sanitaria debemos tener claridad que la recuperación deberá considerar atacar el problema tan grande que es hacernos cargo del cambio climático".

Se viven momentos de gran incertidumbre. La crisis económica ocasionada por la pandemia del COVID-19 requiere un gran esfuerzo para volver a recuperar la senda de crecimiento. Sin embargo, este nuevo escenario mundial se presenta como una valiosa oportunidad para acelerar la transición hacia un modelo de desarrollo más sustentable, inclusivo y resiliente, poniendo a las personas y sus territorios en el centro de las prioridades.

La presentación de Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) más ambiciosas y las Estrategias Climáticas de Largo Plazo son claves para diseñar planes de recuperación económica que impliquen importantes reducciones de emisiones de Gases de Efecto Invernadero y una mejor calidad de vida. Al menos así lo indican las autoridades de Chile, quienes como Presidencia COP25, y en estrecha colaboración con la Presidencia entrante del Reino Unido, siguen trabajando para que la Ambición Climática sea el centro de la preparación y presentación de la NDC actualizada al 2020 (ver noticia 9 de abril: presentación de las NDC de Chile).

A continuación, un extracto de una entrevista realizada a Carolina Schmidt, Ministra del Medio Ambiente de Chile y presidenta COP25.

Desde su rol como Presidencia COP25 ¿Cómo se están coordinando con la futura presidencia de la COP26 en especial en momento tan difíciles que se viven mundialmente ante el COVD19?

Estamos viviendo una pandemia que es de dimensiones desconocidas. Por esto, el cuidado de cada una de las personas es lo prioritario. Sin embargo, no tenemos que olvidar que así como hoy día estamos en una crisis sanitaria global, seguimos viviendo una crisis climática que afecta al mundo entero.

Ante esto, es importante tener muy presente que una vez que nosotros nos recuperemos de esta crisis sanitaria, debemos tener claridad que la recuperación tiene que considerar atacar el problema enorme que tenemos por delante: hacernos cargo del cambio climático.

4En este contexto, como presidencia de la COP25 nos encontramos trabajando fuertemente y en estrecha colaboración con la presidencia entrante de la COP26. Estamos llevando adelante una coordinación permanente entre ambas presidencias, en tres dimensiones: nivel técnico, diplomático y político. Esta coordinación es muy importante para lograr un adecuado traspaso de las experiencias y desafíos que enfrenta la presidencia de la Conferencia de las Partes de la UNFCCC. Pero, no sólo tenemos que coordinar la transición de este periodo sino que especialmente tenemos que mantener la acción climática en estos tiempos de pandemia y postCOVID19.

Estamos empujando, además, con mucha fuerza la alianza por la ambición climática que ha liderado Chile para aumentar un compromiso amplio con la carbono neutralidad para el 2050, tal y como nos lo ha pedido la ciencia. Para reforzar esta tarea la Alianza por la Ambición Climática está trabajando en cuatro niveles: a nivel de los Estados, es decir, lograr el compromiso de los países; a nivel del sector privado -fundamental para lograr esta transformación-;  a nivel de los gobiernos locales y, por último, a nivel del sector de las instituciones financieras.

Está Alianza por la Acción Climática, a la cual hemos invitado a participar a la presidencia de Reino Unido, es un punto fuerte de la coordinación que impulsamos. Porque para que la recuperación de esta pandemia tenga un norte claro es indispensable una recuperación que se haga cargo del cambio climático y que nos ayude a lograr un tránsito hacia un mundo bajo en emisiones y resiliente al clima.

Chile mantendrá su compromiso con la Acción Climática y con la comunidad internacional. Seremos una Presidencia activa y colaborativa hasta la celebración de la COP26 en el año 2021.

Quiero recalcar que durante este tiempo, a nuestro país le corresponderá presidir las sesiones del buró y proveer orientación en las decisiones que se deban tomar en esa instancia. Asimismo, coordinaremos estrechamente con la presidencia entrante de la COP26, quien tiene la responsabilidad de definir la estrategia y prioridades de la próxima conferencia, de la COP26.

Sobre la primera Ley Marco de Cambio Climático que actualmente se discute en el congreso en Chile, ¿cómo aporta el marco institucional y regulatorio propuesto en esta ley para el fortalecimiento de la implementación de los compromisos ante el Acuerdo de París?

Esta Ley es clave, porque no solo establece la carbono neutralidad de Chile para el año 2050, sino también porque establece la gobernanza climática que como país nos permitirá cumplir con nuestros compromisos internacionales y responder a los impactos del cambio climático en el territorio nacional. La Ley nos lleva a fortalecer las obligaciones, las facultades y las responsabilidades de los distintos órganos del Estado. Específicamente el proyecto de Ley establece la obligación de desarrollar, mantener, monitorear y verificar una estrategia de largo plazo y la contribución nacional determinada (ambos instrumentos establecidos en el Acuerdo de París).

Ahora bien, ante esta emergencia climática las obligaciones que se deben asumir como Estado deben trascender de un gobierno en particular. Por esto, es clave fijar las metas, los instrumentos y las herramientas que cada uno de los ministerios y actores a nivel local y central deben utilizar para implementar la Acción Climática en el país. Como lo indique y lo subrayo, la Ley establece la obligación de tener una Estrategia Climática de Largo Plazo, la actualización de esta Estrategia cada 10 años, la meta de reducción de emisiones para cada uno de los sectores y también las metas que debemos avanzar en la adaptación al cambio climático a nivel local. Es una instancia fundamental para que nuestro país tenga una Acción Climática efectiva.

¿Por qué la han definido como un proceso participativo?

Esto es lo más importante. El cambio climático es algo que nos afecta a todos. Afecta a la persona en su territorio y con particular fuerza a los grupos más vulnerables de la población. Por eso, para constituir una institución climática que nos permita la transformación hacia un desarrollo bajo en emisiones y resiliente al clima, tenemos que generar un proceso muy participativo, que se haga cargo de las realidades locales y de la diversidad que existe en el país.2

La Ley Marco de Cambio Climático la construimos como un proceso inédito de participación ciudadana temprana para desarrollar el anteproyecto donde tuvimos un apoyo muy importante de EUROCLIMA+.

La participación contempló todas las regiones del país, considerando tanto a la ciencia, ONGs, sector privado, academia, organizaciones sociales, sector público entre otros, quienes realizaron alrededor de 4.000 observaciones para mejorar el proyecto. 

Esta participación permitió mejorar notablemente el anteproyecto de la Ley incluyendo, por ejemplo, compromisos específicos de adaptación, reconociendo al agua como un área prioritaria de trabajo y estableciendo instrumentos específicos como los planes de gestión integrada de cuencas. O en el caso de la mitigación estableciendo, por ejemplo, instrumentos de comando y control como normas de emisiones y sistemas de compensaciones. El proyecto de Ley fue firmado por 15 ministerios y lo presentamos al Congreso en enero de este 2020, donde avanza su discusión y tramitación.

Hace unas pocas semanas en este 2020 también Chile presentó su NDC actualizada, ¿cuáles son las bases de esta nueva NDC, y sobre todo qué la distingue de su predecesora?

La nueva NDC de Chile responde al llamado de actuar con sentido de urgencia para movilizar la acción climática a nivel global, aumentando la ambición en cada uno de sus componentes, entendiendo los importantes beneficios ambientales y sociales que esto aporta tanto a nivel global como a nivel nacional. 

Son varios elementos principales que la distinguen de su predecesora:

  1. Es una NDC claramente más ambiciosa que su predecesora. Se estructuró sobre la base de un componente transversal, denominado el Pilar Social de Transición Justa y Desarrollo Sostenible, y cuatro componentes específicos, incorporando la mitigación; la adaptación; un nuevo componente de integración, con beneficios tanto en mitigación como adaptación, y un componente de medios de implementación, donde se incluye la creación y fortalecimiento de capacidades, el desarrollo y transferencia de tecnología, y el financiamiento climático.
  2. En cuanto a mitigación, se reemplazó el indicador de intensidad de emisiones, por la incorporación de un presupuesto de carbono de 1.100 MtCO2eq, un peak de emisiones de GEI al 2025, y un presupuesto de 95MtCO2eq en el año 2030. Esto permitirá gestionar una trayectoria de reducción de emisiones, en línea con la propuesta de neutralidad de emisiones al 2050, incorporada en el Proyecto de Ley Marco de Cambio Climático.
  3. Sobre el pilar de adaptación, clave para Chile por ser uno de los países más vulnerables ante el cambio climático, se pone un foco importante, estableciendo la obligación y los compromisos concretos para la actualización del Plan Nacional y Sectoriales de adaptación, el establecimiento de planes a nivel del territorio, entre otros. Por ejemplo, en estos momentos estamos atravesando por una fuerte sequía, en parte consecuencia de este cambio climático, por lo que nuestra nueva NDC pone un especial énfasis en el tema del agua.
  4. El pilar de integración es una novedad muy distintiva donde relevamos el rol del océano, de las turberas, de la economía circular, del sector Uso de la Tierra, Cambio de Usos de la Tierra y Silvoagropecuario (UTCUTS), y de las soluciones basadas en la naturaleza, a partir de la restauración de paisajes, con más de un millón de hectáreas.
  5. Es la primera NDC que incluye un pilar social que es transversal a los tres pilares anteriones y que relaciona cada uno de los compromisos de Chile en esta NDC con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  6. Por último, se establecen los mecanismos de transparencia. En la COP24 de Polonia alcanzamos un acuerdo para establecer los requerimientos de transparencia que se deberían incorporar en las NDC a partir del año 2025. Bueno, Chile ha decidido adelantarse y en esta NDC del 2020 hemos dado una solidez a esta herramienta sobre transparencia que es clave para la transformación de nuestro país hacia un desarrollo sustentable y bajo en emisiones

La inclusión de este Pilar Social dentro de la NDC de Chile, ¿cómo se cruza con los compromisos en mitigación y adaptación?

Este pilar social se cruza con todos y cada uno de los compromisos, además los relaciona. Es su contribución directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Tiene un foco muy particular en el proceso de descarbonización al hacerse cargo de tener un proceso de transición justa, que vele por la realidad de las personas que trabajan en las plantas de carbón, pero también releva y evidencia que el cambio climático no es sólo una definición de la ciencia, sino que es una realidad que está presente en nuestro día a día, y cuyos impactos estamos evidenciando cada vez con mayor fuerza. Por lo tanto, debemos hacer explícita esa relación entre la agenda climática y la agenda social.

Por ejemplo, vimos el fenómeno de los chalecos amarillos en París o en Ecuador cuando se incrementó el impuesto al diesel y que produjo una gran protesta social; también lo vimos en nuestro país con la explosión social del 18 de octubre. Y es que estos procesos de transformación requieren de una transición justa sobre todo para aquella población más vulnerable. Sino se logran estas transiciones costará mucho que los procesos sean exitosos. Por esto, en Chile nos estamos haciendo cargo, poniendo en el centro a las personas y al medio ambiente.

7La NDC revisada incluye el compromiso de realizar una estrategia nacional de capacidades y empoderamiento climático: ¿Cuál es la importancia de la educación, la sensibilización, la formación y participación de los diferentes actores en los cambios a largo plazo por los que tiene que transitar Chile para lograr transitar hacia un desarrollo bajo en emisiones y resiliente al clima?

La transformación que debemos hacer está íntimamente ligada con la forma en cómo nos comportamos: cómo producimos, cómo consumimos y cómo nos transportamos para entregar los beneficios de una sociedad moderna sin los costos en el medio ambiente que esto genera. Acá me refiero particularmente a los tremendos costos en emisiones de gases de efecto invernadero que están produciendo este tremendo impacto por el calentamiento global. Entonces, para hacer esa transformación requierimos procesos de educación, de sensibilización, de construcción de capacidades y de reconocimiento de la realidad de las personas en sus territorios.

Por esta razón, la actualización de la NDC de Chile establece un compromiso específico para desarrollar e implementar la “Estrategia de Desarrollo de Capacidades y Empoderamiento Climático”, con el objetivo de fortalecer las capacidades sectoriales, nacionales y subnacionales, de las personas y organizaciones tanto públicas como privadas, de la academia y la sociedad civil, que permitan alcanzar las metas de mitigación y adaptación del país, que integra los seis elementos de acción por el empoderamiento climático definidos a nivel internacional. 

Esta estrategia también es parte de los medios de implementación de la Estrategia Climática de Largo Plazo, por lo que su visión integrará tanto las metas de la NDC como una mirada de largo plazo.

¿Para cuándo Chile tendrá lista su Estrategia de Largo Plazo?

Esto es una primicia, pero estamos lanzando justamente ya el proceso formal de elaboración de la Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile el próximo 18 de mayo en un evento muy relevante donde tendremos la participación de líderes globales en la acción climática y muchos otros que nos han apoyado en este proceso, al igual que EUROCLIMA+ (ver agenda de lanzamiento AQUI).

Estamos trabajando de forma muy concreta para construir un proceso de participación, construir un anteproyecto que sea presentado a la ciudadanía a inicios del próximo año de la Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile.

¿Cómo esperan que sea el acompañamiento de EUROCLIMA+ para impulsar el accionar de lo que se apunta en la estrategia?Carolina Schmitd

El acompañamiento de EUROCLIMA+ va en el proceso de realización de la implementación y desarrollo de la estrategia, de construcción de capacidades y de empoderamiento climático. 

Este Programa de la Unión Europea primero nos brinda una amplia experiencia. Un ejemplo, es la puesta en valor de literatura en español, cito el libro recién publicado que habla sobre la Acción para el Empoderamiento donde se analizan varios países entre ellos Chile. Esa experiencia es clave para la construcción de estrategias efectivas que se hagan de acuerdo con la realidad local. Recordemos que las necesidades de la ciudadanía de los territorios son muy diversas a lo largo del país y sólo si se piensa desde la realidad de los territorios podemos hacer una estrategia que sea efectiva. 

Segundo porque en EUROCLIMA+ tienen un gran conocimiento técnico que para nosotros es muy valioso. Ahí tenemos técnicos tanto de Europa como de América Latina que pueden apoyarnos en la construcción de la estrategia, pero sobre todo pueden ayudarnos a construir capacidades internas, a brindarnos un acompañamiento y apoyarnos en el área financiera, la cual también es clave para el desarrollo de esta Estrategia.

Quiero también señalar que la Unión Europea y su programa EUROCLIMA+ ha sido un aliado estratégico de nuestro país para avanzar con acciones concretas. Recibimos su apoyo ante la COP25 y para lanzar nuestra Ley Marco de Cambio Climático que hoy discutimos en el Congreso. Y ahora nos apoyará en la construcción de la Estrategia Climática de Largo Plazo y en particular en la generación de la estrategia que nos permite empoderar a la ciudadanía en la acción climática, en la construcción de capacidades a nivel subnacional y apoyando el proceso de consulta pública de la Estrategia.

Esta alianza entre Europa y América Latina en la construcción de estas herramientas, definitivamente puede generar un cambio potente nivel global en la Acción Climática.