Biodiversidad como base de la agricultura

Bruno Condori, Programa de Cambio Climático del IICA en Bolivia “Tenemos que interactuar con el conocimiento ancestral por un lado y por el otro con el conocimiento convencional basado en ciencia”.

Biodiversidad y buenas prácticas de agricultura climáticamente inteligente para mejorar la resiliencia y productividad de la agricultura familiar en sistemas alimentarios.. Andinos basados en papa, es uno de los proyectos que se está impulsando con fondos de la Unión Europea Este proyecto es implementado por dos de las agencias implementadoras de EUROCLIMA+: Expertise France y GIZ.

Uno de los objetivos que se espera alcanzar con el proyecto es identificar, adaptar y difundir buenas prácticas de agricultura climáticamente inteligente combinadas con el saber local entre organizaciones de productores de papa en territorios vulnerables al cambio climático en los tres países involucrados: Bolivia, Ecuador y Perú.

A continuación un resumen de una entrevista realizada al especialista Bruno Condori, consultor del Programa de Cambio Climático del IICA en Bolivia

¿Cuál es la importancia de la biodiversidad como base de la agricultura?

Captura de Pantalla 2020 05 30 a las 11.33.28La biodiversidad es un componente muy importante para todos nosotros, y en varios países del mundo conservar su riqueza ha sido una prioridad. En el contexto de la biodiversidad como base de la agricultura, evidentemente, conocemos que hay varios centros de origen o que datan de miles de años donde la humanidad ha empezado domesticar algunas especies para su alimentación. Para todos es conocido que en Mesoamérica y la zona andina han sido sitios muy ricos, en donde se han generado nuevas especies y ahora son base de la alimentación para la humanidad, estamos hablando; por ejemplo, del maíz, y de la papa, entre otros.

Pero la base inicial para esta domesticación, obviamente, ha partido desde una diversidad inicial que nuestros ancestros han tenido la capacidad y la habilidad de poder ir seleccionando las mejores variedades, que hoy en día las tenemos todavía en la mesa, para el consumo humano. 

La presión de la agricultura está basada en que la población humana aumenta día a día. Actualmente se habla de que casi la mitad de la superficie de la tierra está ocupada por la agricultura en sus diferentes niveles. Cuando hay esta presión y se requiere una mayor producción de los cultivos, estas tienden a intensificarse, especialmente, los cultivos commodities, hablamos que son tres o cuatro (los más conocidos trigo, arroz y maíz) que están en el mercado internacional, y estos productos por esta intensificación han desplazado,  a las variedades que no son tan comerciales, poniendo así en riesgo a la biodiversidad.

Entonces si comparamos décadas atrás, eso está reportado en varias publicaciones, hace 50 o 100 años atrás había una mayor diversidad de consumo de productos cultivados en la dieta alimenticia humana, y en la actualidad se ha reducido a unos cuantos productos.

¿Cuál es el rol, que juegan los saberes ancestrales para la conservación y uso de la biodiversidad? Concretamente, por ejemplo, en la papa

Hay una riqueza de conocimiento que, en mi concepto, no está todavía totalmente descrito, ni totalmente recuperado o valorado. Se han hecho muchos estudios, pero creo que todavía queda mucho por hacer. Por ejemplo, el manejo de pisos altitudinales que ellos hacen, el manejo de variedades y especies que ellos hacen, siembran en hoyos y en mixtura, cultivos en asociación con diferentes épocas de siembra, etc. Hay varias acciones que estos conservadores in situ realizan y una de las barreras que existen, en el caso de la zona andina, es el idioma. 

Muchos de los científicos o técnicos no hablamos los idiomas locales como para rescatar todo ese conocimiento que estas poblaciones manejan en su idioma nativo. Además, en estas zonas de conservación in situ o locales, hay un conocimiento del uso increíblemente desarrollado, especialmente, por las señoras agricultoras. Ellas prácticamente saben qué papa van a usar para determinado platillo; qué papa van a utilizar para curar el dolor de estómago; qué papa van a utilizar para el dolor de cabeza y así, qué papa van a usar para alimentar a los bebés, los niños, etc.

Entonces, creo que han sido prácticas que ellos han venido realizando hace miles de años y que, si no logramos entender esto, y dialogar con la otra parte de la ciencia, eso podría estar en peligro de perderse.

¿Cómo la biodiversidad también puede ser considerada como un elemento clave ante la demanda inmediata que tenemos frente al cambio climático?alimentos

Las poblaciones rurales que manejan estos recursos genéticos tienen varias acciones que ellos han desarrollado desde hace tiempo atrás. Recordemos que nuestros países, y especialmente las zona del centro de origen, son zonas de gran diversidad ambiental, especies animales, vegetales, etc. Entonces, han estado rodeados de diferentes condiciones, lo que ha producido que ellos vayan manejando sus estrategias de adaptación propia sin que les hayamos contado del problema de cambio climático. 

Esto es evidente cuando nosotros entramos a trabajar con ellos, y ellos ya practican los conceptos de adaptación, pero no los conceptos como los conocemos nosotros. Por ejemplo, qué es la variedad climática, es decir, utilizan bioindicadores, que son más a corto plazo, para decir qué variedades van a sembrar al siguiente año, en qué momento van a sembrar al año, cómo van a planificar sus ciclos de rotación en unos 3, 4, 5 años, según la zona. Ellos tienen un sistema de manejo resiliente. Hablamos de mezclas variadas, uso de diferentes pisos altitudinales, diferentes épocas, etc., 

Sin embargo, vuelvo a recalcar, creo que todavía nos falta interpretar, con evidencia, todas estas prácticas que los pobladores han venido haciendo desde miles de años atrás, y gracias a esa capacidad, han logrado tener variedades y especies que les permitan afrontar y producir alimentos en todas las condiciones posibles. 

¿De qué forma el proyecto, en el cual ustedes están involucrados, que se impulsa con fondos de la Unión Europea en el marco de EUROCLIMA+, apunta, precisamente a impulsar estas acciones? 

Este es uno de los proyectos que abarca tres aspectos fundamentales en el desarrollo de recomendaciones técnicas factibles, en un entorno de cambio climático. El primer componente que está relacionado al desarrollo de prácticas climáticamente inteligentes, está basado en el uso de sus variedades y cómo con la producción de estas variedades, deberían reducir su huella de carbono en cuanto a producción. Pero, a través del uso eficiente de los recursos que se tienen, hablamos de agua, uso de nutrientes, prácticas culturales, etc. Una producción de eficiente de papa baja en carbono como distintivo de la agricultura familia pueda contribuir a mitigar el cambio climático. 

Detrás de estas prácticas está todo lo que es biodiversidad. Entiendo que en cada país está utilizando variedades que han venido siendo vigentes en sus sistemas productivos desde hace años atrás. Entonces, si le damos el adicional de buenas prácticas y más eficientes, podremos apoyar efectivamente en la mitigación del cambio climático. Sin embargo, esta es la parte técnica, biológica, pero hay otra parte que integra muy bien este proyecto, y es el relacionado con la parte de economía, enfocado al bienestar de los agricultores. 

Si bien, ellos van a producir, eficientemente, con Agricultura Climáticamente Inteligente, lo que se ve en el segundo componente de este proyecto es cómo este producto diferenciado, con una baja huella de carbono, puede entrar a los componentes de mercado a través de la comercialización, y que su esfuerzo rinda frutos para que haya una dinámica rápida de flujo de sus productos en los mercados con un precio justo; y que esto pueda ser beneficioso para ellos.

Generalmente los proyectos están basados, solamente en la parte tecnológica y no en la parte social, económica, flujos del mercado, que es bastante complicado pero necesario de hacer. Hay una última parte que considero fundamental y es relacionado a la gestión del conocimiento. Por ejemplo, todas estas experiencias recabadas en los puntos anteriores deben ser presentadas, compartidas y discutidas, para que exista una mayor difusión de sus resultados. Un mayor escalamiento de este esfuerzo para lograr que estos conocimientos y esta tecnología sea compartida para los potenciales usuarios.

Me parece que esos tres componentes son muy importantes para este proyecto, que integra varias miradas y que el proyecto EUROCLIMA va a contribuir en diferentes aspectos de esta iniciativa.

MercadosMoviles1Ante el COVID-19 ¿cuáles actividades será preciso impulsar, con más fuerza, para proteger todos esos procesos que se esperan con este proyecto?

Hay muchos espacios de reflexión que se están generando desde la comunidad, desde de la población común hasta espacios a nivel de toma de decisión política y de cooperación. Por ejemplo, en el plano de la población común que ahora está en cuarentena, en varios países, se ha visto una aproximación del poblador urbano hacia los productores. En Bolivia no tenemos muchos centros de comercialización grandes, siendo por lo tanto distantes para la mayoría que vive en los alrededores o en la periferia. El Ministerio de Agricultura en colaboración con el IICA y otras instituciones han decidido promover ferias móviles en todos los barrios, a modo de mercados móviles. Estas ferias móviles han llegado a la periferia de la ciudad, con productos de la agricultura periurbana y rural, porque antes en el mercado grande no se percibía así porque estaba el intermediario o mayorista, pero en estas ferias de barrio se han visto a pequeños agricultores que traen pocas cantidades de papa, cebolla, etc. 

Del otro lado, está el poblador común de las urbes que nunca iba a un mercado por diferentes razones. Pero esta situación ha provocado el encuentro de estas dos comunidades. El comprador urbano que no sabía de dónde venía ese producto, y ni conocía muchas veces el sacrificio del agricultor familiar. Realmente, en ese encuentro, se aprecia un entorno de reflexión, de sensibilización, del comprador frente a esta nueva relación con el productor. Antes no se lo percibía así, alguien iba al supermercado, pagaba y no sabía quién estaba detrás del cultivo de esos productos. En cambio ahora, con estos mercados móviles se ha provocado el encuentro de estos dos grupos.

A nivel institucional se están generando muchos espacios de discusión y reflexión, además de planes y políticas que ayuden en la rehabilitación de la agricultura, para la seguridad alimentaria. Entonces, en ese sentido, vemos que con el COVID-19 se está teniendo una valoración diferente de la mayoría de la sociedad acerca de la agricultura al considerarlo como un sector estratégico fundamental para cada país y que no puede detenerse. Por lo tanto, se debe dialogar a nivel político y sociedad civil para decir que básicamente nosotros lo que realmente necesitamos para continuar nuestras actividades de base son los alimentos, y estos alimentos vienen de la agricultura. 

Otra reflexión que podríamos sacar de esta coyuntura de ferias móviles, es que han aparecido variedades de especies de otros cultivos que están subutilizados como la oca, tarwi, cañahua, etc. Entonces, si nosotros reaprendemos nuestra alimentación, consumiendo estos otros productos que no son tradicionales, podríamos dinamizar una alimentación y un consumo de nuestros productos agrícolas de una manera más diversificada, más sostenible y en beneficio de todos, del agricultor familiar y del consumidor.

Generando este tipo de interacción dinámica, que es más local y directo creo que hay una oportunidad muy interesante como para reinventarnos y vivir en respeto al ambiente y a nuestra agricultura.

Aquí mayor información sobre el proyecto Biodiversidad y buenas prácticas de agricultura climáticamente inteligente para mejorar la resiliencia y productividad de la agricultura familiar en sistemas alimentarios Andinos basados en papa.

 

Perfil: El Dr. Bruno Condori tiene una amplia experiencia en temas de agrobiodiversidad, agricultura y cambio climático. El desarrolló varias investigaciones como científico internacional en el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), Consorcio de Centros Internacionales de Investigación Agraria (CGIAR) y el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) y en otras entidades nacionales como ALTAGRO y PROINPA en Bolivia. Actualmente es docente de postgrado en universidades bolivianas y consultor en el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Sus publicaciones están disponibles en Scopus (Author ID: 23481031000).